.




.



San Valentín

Hoy, 14 de febrero, nos encontramos ante la celebración de San Valentín, una festividad que genera infinidad de emociones: desde alegría y esperanza, hasta ansiedad o melancolía. A través de la psicología, esta fecha brinda la oportunidad de reflexionar acerca de ideas complejas. ¿Cómo de complejas son las relaciones interpersonales?, ¿Influyen en estas los tipos de apego?, ¿Qué expectativas pueden condicionar una relación?

Ya en los años 50, diversos autores hablan de la importancia de los distintos tipos de vínculos que las personas podemos establecer entre nosotras. En adelante, Bolwby ayuda a aterrizar este concepto explicando que, el apego, es un conjunto de comportamientos que buscan mantenernos cerca de las personas importantes para nosotros (figuras de apego) a partir de edades tempranas. Después de esto, Ainsworth realiza una investigación denominada “situación extraña”, observando cómo se comportaban diferentes niños respecto a conductas de sus madres (figuras de apego). A partir de este estudio, podemos diferenciar 4 tipos de apego: seguro, evitativo, ansioso y desorganizado.

Respecto a las relaciones, estos tipos de apego pueden mostrarse de la siguiente manera:

  • Apego seguro: la persona está reforzada por sentimientos de pertenencia, autoaceptación y confianza. Es capaz de disfrutar el tiempo en pareja, pero también de mantener tiempos y espacios sin ella. Además, no suele presentar preocupación ante la idea de que la relación se acabe, pero, en caso de hacerlo, aceptaría la ruptura a pesar del dolor.
  • Apego evitativo: en este caso estamos hablando de personas que, en ocasiones, muestran cierta dificultad a la hora de expresar sus emociones, teniendo un comportamiento frío o distante. Por otro lado, aportan un valor excesivo a la independencia y, algunas veces, les cuesta comprometerse en cuanto a relaciones interpersonales serias.
  • Apego ansioso: en el otro extremo, esta persona basa sus sentimientos positivos en la relación, dejando a un lado su independencia e invirtiendo todo su tiempo en la relación. Tienen a sobre pensar todo lo que hace o dice su pareja, sintiéndose poco querido/a o temiendo que su pareja le deje.
  • Apego desorganizado: en este último, encontramos personas inestables y variables (emocionalmente), donde surgen conflictos internos entre la dificultad para expresar emociones y el miedo a ser abandonado/a. Desde fuera puede parecer que no hay relación entre lo que hace y lo que siente.

Por todo esto, San Valentín puede ser un recordatorio de la importancia que el amor y las relaciones interpersonales tienen en nuestras vidas, además de recordarnos que debemos reflexionar sobre nuestro propio estilo de apego y cómo este afecta puede afectar a nuestras relaciones.

Categories:

No responses yet

    Deja una respuesta

    Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

    Resumen de privacidad

    Nuestra web utiliza cookies propias y de terceros para gestionar el portal, recabar información sobre la utilización del mismo y mejorar nuestros servicios. Puedes hacer clic en ACEPTAR para permitir el uso de cookies o ver la configuración de las cookies para ver información detallada y seleccionar qué tipo de cookies deseas aceptar o rechazar.